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Mostrando entradas con la etiqueta Fecha Nº 6. Mostrar todas las entradas
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BOCA 3 ARGENTINOS 0

SE LO SACÓ DE ENCIMA
Con Román como figura en su primer partido tras la pelea con Maradona, el Xeneize goleó al Bicho y avisó que está vivo en la pelea por el Clausura. Forlín, Figueroa y Palacio hicieron los goles. La gente eligió a un ídolo: bancó a Riquelme y se la agarró con el DT de la Selección.
Como el primer día. Como aquel regreso triunfal en el 2007. Como si el romance se hubiese renovado, después de la declaración de monogamia, eso de que ahora sólo representa una sola camiseta. Y la confirmación. De que ante la dicotomía, la gente lo eligió a él. De que hoy, con esa decisión de abandonar la Selección, ocupa quizá el lugar más alto entre los ídolos. Imposible saberlo, o negar el voto popular, si no se estuvo en la Bombonera, si no se pudo sentir en la piel el grito de guerra que cambió de apellido, ya no para alargar la o, si no la e, de Riquelme. El fuego en las gargantas para entonar su nombre, para dejar en claro, a quién quiera oír, que si había que elegir, Boca estaba con Román. Y hay amor para rato...
Al tipo le cuesta andar mostrando por ahí sus emociones. Disimula, siempre, con una sonrisa al paso, una minuta. Pero ayer fue genuina esa felicidad y hasta la sensación de victoria. No debe haber tenido tiempo de leer cada una de las banderas que llevaron los hinchas, motu proprio. Hubo camisetas de la Selección con su 10 estampado, trapos de todos los colores, y uno especial: el que llevó su familia ("Papá para nosotros sos de 10", firmada por sus hijos) y colgó en su palco, justo arriba del de Diego, que estuvo vacío, consecuencia de ese divorcio en el que, en la repartija de bienes, la Bombonera quedó para Román. Y una foto, un cuadro colgado en una pared de ese palco: un abrazo entre ellos, en aquellos tiempos felices.
"Fue increíble, va a ser un día inolvidable, emocionante. La gente me dio su apoyo, su cariño. Ellos saben que doy el máximo, es mi club, mi camiseta, intentaré dar lo máximo para darles más alegrías", puso en palabras el 10 después de haber dicho lo mismo con los pies. Porque ayer, taco al margen, le alcanzó para jugar su mejor partido en el 2009. Cuando en el arranque, clavó la pelota en el travesaño, encendió, otra vez, la ovación de sus hinchas, que lo aplaudieron cada vez que mimó la pelota. El único que le robó un ratito fue Lucho Figueroa, su amigo, al que abrazó por su gol, que sintió como propio.
Al minuto del segundo tiempo, explotó la cancha de nuevo, como cuando salió al campo o la voz del estadio pronunció su apellido. Pone la piel de pollo que el enganche se saque a tres tipos de encima y siga corriendo, buscando su propio grito, como en el primer tiempo, el de desahogo, de bronca, de guerra, como el de la gente. Metió un taco (en el arranque de la jugada del gol de Palacio) y latió la Bombonera: "La Selección, la Selección, se va a la p... que lo parió". Suenan los bombos y las cornetas como una sinfonía. "Ahí están, ahí están, renuncien todos, volvé Román". "Román es de Boca, de Boca y nada más". ¿Quedó claro?

RACING 1 GODOY CRUZ 0

CAMPEON DEL MUNDO
La Academia le ganó al Tomba y medio Avellaneda lo festejó como la final del 67 ante el Celtic. Caballero, de cabeza, hizo el único gol para la primera victoria del equipo de Caruso, que está en zona de Promoción. Los mendocinos jugaron más de un tiempo con uno menos por la expulsión de Encina. Aire fresco en el Cilindro.
El estruendo llevó a Pablo Caballero a envolverse en el abrazo de todos. Incluso de los muchos que, en la cancha, lo insultaron cuando reemplazó a Castromán (también lo hicieron con Leandro González), sin que siquiera haya tocado el césped de la raya para adentro. Y se desahogó. Y se acordó de todo en el desahogo. Sintió que millones de manos lo palmeaban, le agradecían lo que acababa de hacer, sin pensar ellos que se trataba de apenas un pasito de todos los que tienen que dar para salir de esta cueva espantosa en la que están atrapados desde hace un par de años. Porque la temporada pasada se los vio sudando en la Promoción, mismo sitio en el que están hoy, junto y justo con el Central de Mostaza. Y ahora el pesimismo, ese compañero de camino que fue adoptando Racing en su sinuoso transitar, los muestra con una mueca resignada y cruda: "La Promoción es lo mejor que nos podría pasar", advertían después de ser goleado por Tigre.
Pero la Academia siempre renace. Y los diez partidos sin ganar no fueron once gracias al testazo de un flaco con pinta de desgarbado, típico antihéroe a la medida de Racing... El muchacho, con su gol, untó con antiinflamatorio el corazón que sale con taquicardia a la cancha. Es este mismo grupo que, pese a todo, terminó con algo de paz una semana que había empezado en pie de guerra, por la intervención atroz de los violentos que creen tener la solución en su aerosol intimidante y su lengua lacerante. Porque no faltarán los que digan que se le ganó a Godoy Cruz gracias a la apretada de los barras. Y en realidad fue a pesar de la apretada.
Porque el hincha genuino entiende que son estos jugadores los únicos que podrán despertarlos de la pesadilla del descenso, ésa que sufrieron hace 26 años y le temen más que a la crisis mundial y sus coletazos. Ese hincha, el que mira más la tabla de los promedios que los vaivenes del índice Merval, fue al que Caballero quiso tocar cuando saltó los asientos de las plateas preferenciales en su corrida loca tras el gol. Fue también a ellos que les dijo, con un gesto inequívoco, que le sobraban huevos para soportar este momento.Y su tremendo cabezazo, que buscó ángulo y lo encontró, debía ser el final de un centro enviado por Franco Sosa, el tipo que ha sido partícipe necesario de algunas de las contadas buenas noticias que ha disfrutado esta Academia contemporánea.
Y no es novedad que en Racing está todo patas para arriba. La incoherencia es parte de su inventario. Por eso el equipo que extraña la pequeñez de Maxi Moralez, que está huérfano de fútbol, que llega a los tumbos y que sufre hasta con los laterales a favor que se hacen cerca de su área, encontró en los 192 centímetros de Caballero, en las antípodas del Enano (por altura y por juego) la respuesta a tanta angustia. Es la primera vez en su carrera que hace un gol para ganar, porque hasta aquí habían sido sólo en empates (un 2-2 ante Arsenal, un 3-3 frente a River). "Por suerte se nos dio. Estuvimos laburando duro toda la semana para poder ganar. Esta clase de partidos se los gana así, metiendo. Se sienten los nervios por todo el sufrimiento de la semana, los de la familia y de los hinchas. Por eso hay que dedicarle esto a la gente y a cada una de nuestras familias, que sufre mucho en la semana", definió Pablo. Pueden festejar tranquilos, los que lo insultaron y los que lo bancaron, y también los que se pusieron nerviosos con el gol que no llegaba. No escatimen y aprovechen esta pequeña alegría, que esta vez Caballero paga.

NEWELL`S 2 HURACAN 2

NO PIERDE EL ANGEL
Huracán respeta en todo momento el estilo de Cappa: cuando se quedó con diez fue al frente para ganarle a Newell's, en Rosario, y sólo le faltó la puntada final.
De local o visitante. Empatando o ganando. Con 11 jugadores o en inferioridad numérica. Con Cappa en el banco o mirándolo desde el túnel. Huracán tiene lo que todo DT pretende: identidad, un estilo de juego definido que ayer sacó a pasear por Rosario. Hizo más que Newell's, y sólo sacó un empate. Aún así, este Globo tiene Angel.
Hay un conjunto de ideas básicas en el estilo de Cappa y de este Huracán: pararse para ser protagonistas del partido, asociarse con los compañeros (parece primario, pero ayer Newell's mostró que a veces no incorpora ése concepto), ser agresivos sin ser apresurados, siempre intentar jugar.
El Globo también tiene un grupo de actores como para que la obra sea presentada con justeza. Lo que ves es lo que hay. Bolatti mostrando que se puede meter y jugar en la misma medida, parado donde lo necesita el equipo y el partido. De Federico, siempre pensando que le va a llegar la pelota y él debe conducir el ataque hasta el arco rival (sólo le falta tomar más apuntes de definición). Nieto peleando con los defensores sin desentenderse de la bocha, y con la mira puesta en el arco rival. Pastore, González, Díaz, los laterales, todos dispuestos a sumarse a la causa: el fin justificado por los medios, el triunfo como producto del trabajo y la precisión en la puesta en escena de la partitura.
Por eso ayer Huracán mereció más. Los dos tuvieron defensas bajas, expuestas a partir de la idea de buscar el partido, más volantes de buen pie que de pierna fuerte. Pero con el partido abierto fue siempre la visita, a excepción del cierre del PT, quien manejo espacios y pelota. Con Bolatti tapando huecos, con González y Díaz siempre mostrándose y De Federico ganando las espaldas de Bernardi y Bernardello. Si hasta Araujo maradonea y define con clase (no pudo gritarlo por respeto a su ex equipo).
Sabía Sensini que había que ganar el medio. Por eso sacó a Salcedo y sostuvo a Formica, más enganche que delantero. Pero no hubo caso. Newell's le sumó al problema de definición (generado en cómo terminan los avances los volantes) un serio desacople defensivo, pérdida de volumen de juego en el medio, y encima se quedó sin piernas ante un rival con menos jugadores.
Ni la expulsión de Arano, cuando varios habían perdido la paciencia con Abal (¡Lo sacó a Cappa!) le cambió el plan al Globo. Alan Sánchez se paró de lateral, con la 10 en la espalda, y cumplió. Nadie retrocedió. Así, Huracán perdió dos puntos, pero ganó en confianza. Y encima ahora le tocará medirse con el Lanús puntero, otro de los que siempre juega lindo.

VELEZ 1 RIVER 1

EL MUÑECO Y EL PRINCIPE
Villagra se vistió de Gallardo y López imitó la chilena de Francescoli. River y Vélez empataron, y sacaron conclusiones positivas: van a pelear el campeonato.
ARRIBA: 0-1, Villagra y un Gol, al de Gallardo a Arsenal)
ABAJO: 1-1, Hernán Rodrigo López y un Golazdo a lo Enzo)

¿Te acordás del día que Villagra hizo un gol de Gallardo? ¿Y te acordás de que ese mismo día, y en esa misma cancha, el uruguayo Hernán Rodrigo López imitó a Francescoli?
Es muy difícil que un 1-1 en la sexta fecha de un campeonato pase a la historia, pero este Vélez-River de muy buenas intenciones, de pelota al piso y ataque contra ataque, se transformó en partidazo y tendrá ribetes de histórico por esos dos golazos.
Fue extraordinario lo que hizo Villagra, quien tiene la notable capacidad de convivir entre esa rara gambeta a los tropezones y genialidades como la de ayer. Porque no hay otra manera de llamarle a esa definición que mezcló precisión, técnica en el remate, visión de la jugada, inteligencia y atrevimiento. Por las dudas se repite: lo hizo Villagra.
Resultó más extraordinaria todavía la pirueta de López, otro de una capacidad especial para ser demonio y ángel para su gente en un mismo cuarto de hora. Recibió de Zapata, paró la pelota de pecho, aprovechó la siesta de Villagra al habilitarlo y desenfundó esa cabriola llamada chilena sólo apta para elegidos (no se recomienda para un picado entre amigos y con piso duro). Vale la insistencia y va con aclaración: este uruguayo se llama López y no tiene nada que ver con Enzo.
Antes y después de esas dos explosiones en sólo cuatro minutos quedaron dos conclusiones colectivas y una revelación, con cierto aroma a consagración, individual.
River es otro. Es cierto que se comió cinco con San Lorenzo y penó afuera por la Copa, pero hay atisbos de una recuperación que puede ser duradera. Y la base es la decisión, y la bandera de esa decisión es Ahumada. Muy solo en la recuperación, se rompe el alma por el equipo. Eso genera contagio y entonces el objetivo de enterrar el oprobioso último puesto es posible. Es cierto que en defensa siempre parece al límite, que Abelairas casi no acierta ni con su pegada, que a Buonanotte le pesa ser enganche y que le falta paciencia para manejar la pelota, pero acumula síntomas positivos: no necesita ser superior al rival para generar peligro, tiene dos 9 que aun en una tarde sin brillar dan sensación de riesgo, Fabbiani absorbe presiones, muestra un orden que parecía olvidado y Gallardo está bien, muy cerca de la titularidad.
Vélez va a pelear el torneo. Mejor dicho, lo va a jugar porque lo distingue la circulación de pelota desde Cubero y Papa, y Razzotti y Zapata. Puede disimular una baja producción de Moralez, sus delanteros son peligrosos, el arquero es poco ortodoxo pero buen atajador y Gareca no se achica (junta a tres atacantes) pero tampoco mastica vidrio (Díaz por Larrivey con uno menos).
A esa estructura la banca un zaguero al que seguramente ya habrá marcado Maradona: Nicolás Otamendi. Una roca que se comió a Falcao-Fabbiani, rápido, ningún chambón con la pelota y con la agresividad que cualquier manual pide para el puesto.
Impresionó Vélez de arranque, lo arrinconó River al final. El punto los aleja de Lanús pero las formas los debe dejar conformes: de mantenerlas, quedarán más cerca de que el Clausura les resulte histórico.

LOS PARTIDO DE HOY

LAS PREVIAS

VELEZ Vs. RIVER


NEWELL`S Vs. HURACAN


RACING Vs. GODOY CRUZ


BOCA Vs. ARGENTINOS

SAN LORENZO 3 BANFIELD 1

LA MEJOR DEFENSA
No, San Lorenzo no rompió su racha y sigue sin terminar con el arco en cero. Pero la mejor noticia se la dio el fondo de Banfield: falló grande y simplificó la victoria
A veces, sólo a veces, la realidad deja en ridículo a los técnicos y sus delirios persecutorios, sus jeroglíficos misteriosos y sus temores ocultos detrás de maniobras inútiles y esquemas telefónicos sin tono. Anoche, Jorge Burruchaga jugó al espía con la formación del equipo, al extremo de demorar la difusión de los once titulares con la convicción de que la martingala más propia del 007 que de un entrenador le daría la llave del partido. Pero Miguel Russo, con menos vueltas, apenas tardó unos minutos en ordenar a sus volantes externos (Rivero y Alejandro Gómez) que jugaran bien abiertos, a espaldas de los laterales-volantes rivales que quedaron a media agua como todo Banfield, que jamás se logró acomodar a un dibujo que le permitiera salir del lodazal.
El resto es obra de los jugadores del Taladro, que hicieron su parte como para que el partido fuera una goleada conceptual, más allá que el resultado real no refleje la comodidad con la que transitó San Lorenzo una de las noches que parecía ser de las más complicadas del semestre. El Ciclón edificó su dominio desde los costados hacia el centro, con cambios de frente constantes de Rivero para Aureliano o el Papu, o de éstos hacia aquél, y con la movilidad de los puntas y el control de juego que le daban Adrián González y Ledesma parecía haber un solo equipo en la cancha. Pero el local no lograba la precisión necesaria para el pase quirúrgico que dejara a un delantero cara a cara con Luchetti. No había caso. Hasta que de un centro roto por un despeje la pelota le quedó a Bottinelli, quien envió un centro pasado, de los de resolución fácil. Encima, fueron dos defensores, pero Víctor López y Bustamante se molestaron entre sí, y el rechazo corto le quedó a Aguirre, quien definió con un puntinazo certero.
San Lorenzo ya tenía la noche resuelta, porque Banfield ni siquiera tuvo la claridad mental de probar de lejos a un arquero de estreno que jamás fue probado, salvo por una salida rápida a los pies de Fernández. Lo más peligroso del Taladro era su propia defensa, que volvió a pifiar (esta vez Dos Santos) para regalarle el gol a Bergessio. El segundo tiempo sólo sirvió para ver el golazo del Papu Gómez, para que la gente del Ciclón combatiera el fresquete a puro aplauso, y para que Banfield siguiera persiguiendo su propia cola. Y todavía no la alcanzó.



LANUS 2 COLON 1

GRANA Y ZUBE
Lanús se dio el lujo de guardar para la Copa y ganar igual, cuatro de cinco, 2-1 a Colón con golazos. Cuatro puntos sobre Vélez y a la gente, confiada con otra vuelta: "Que de la mano, de Zubeldía...".
La fiesta es tal que parece excesiva, ¿pero lo es? ¿Es exagerado lo de esta gente, la de Lanús, que celebra así el 2-1, la punta, los cuatro puntos de diferencia por sobre Vélez? Es verdad, sí, que ve que hay sol a pesar de que está lloviendo. No brilla todo, no, y sin embargo hay un grito pasional, sentido, confiado: "Que de la mano, de Zubeldía, todos la vuelta vamos a dar...".
En la fecha 6.
Pero ahí está Lanús, otra vez arriba de todo, de todos, después de mojarse los zapatos para saltear el charco, de enlodarse para ganarle a Colón. No la pasó bien, no deleitó, pero se floreó dos veces y dejó a todos con la boca abierta, con la sensación de que la flojera de la Copa es solamente eso, ya va a pasar.
"Tuvimos la suerte de convertir dos goles en un minuto y eso simplificó todo", resume Chiquito Bossio, aún exhausto por los revolcones de los últimos minutos, también por su mala salida que permitió el 1-2 ajustado. Y tiene razón el arquero. Lanús ganó, y ganó bien, pero sin mostrar todo lo que puede, todo lo que sabe. Se arremangó para pelearle el partido a un Colón que salió a apretarlo, a pelearle la pelota en su propio campo. Y se quedó en eso, en la batalla, en el poco riesgo, lo mismo que había sufrido entresemana en Chile. Se encerró en sus temores.
Fue tan pobre todo, tan carente de ideas de los dos lados, que la primera llegada en serio del local en el primer tiempo fue a los 39 minutos, por un remate de Valeri que tras un roce terminó en el córner. Lo de Colón, en la primera parte y durante todo el partido, fue únicamente eso: probar de media distancia, sacar provecho de la cancha rápida por los chaparrones. Excepto en el gol (llegó de un córner, la mala salida de Bossio y un cabezazo de Rivarola), no pisó el área con peligro. Nunca.
Y Lanús esperó. Esperó. Esperó. Y se lució dos veces, en una ráfaga de fútbol, en un tiqui-tiqui que tuvo a Lagos como protagonista, como asistente en los goles de Valeri -preciosa pared entre ambos- y en el de Menéndez, que aprovechó un error de Rivarola en el arranque de la jugada. Fue eso. Y eso fue suficiente. El esfuerzo del rubio delantero, más importante por las ganas que por la resolución de sus ideas; la movilidad de Diego González, ubicuo, criterioso y sencillo para entregar la pelota; la sociedad entre Valeri y Lagos por la izquierda, punzante, temible en esos (pocos) estallidos.
Estallidos que generaron goce, pasión, una tremenda confianza de cara a lo que sigue. Y que dejan a Lanús en la punta, con méritos, habiendo guardado jugadores, pero con lagunas que deberán corregirse a tiempo para evitar seguir creyendo que el verano no termina en unos días, que la lluvia no existe y que Sand y Menéndez son mellizos. En todo sentido.



SAN MARTIN(T) 1 ESTUDIANTES 0

AIRE FRESCO
San Martín desperdició muchas situaciones y el final fue dramático. Ganó bien y hubo fiesta: dejó la zona roja.
El cabezazo de Alayes que dio en el travesaño y picó cerca de la línea marcó el momento de mayor dramatismo en el partido. San Martín había jugado como para ganarlo tranquilo, pero desperdició tantas situaciones que terminó sufriendo. En el borde en la tabla de promedios, con esa pelota de Alayes que quedó apenas afuera, el equipo tucumano logró pasar del descenso directo a salir incluso de la Promoción. Así de fino es el límite que define la situación y el consecuente estado de ánimo de los comprometidos en ese sentido.
Fue una noche de fiesta -y desahogo después de la angustia- en la Ciudadela porque la victoria significó todavía más que los tres puntos para salir de la zona roja. Fue, para San Martín, el apuntalamiento necesario para creer en la permanencia en Primera. De los cinco partidos de este torneo -el de Godoy Cruz lo tiene pendiente- sumó en cuatro. Y sin renunciar a un estilo de juego marcado por el juego prolijo, el toque a ras del piso, la apuesta ofensiva. En este caso dominó a Estudiantes en casi todo el partido.
De Muner en el fondo, Cantero en el medio y Saavedra en la marca y el desequilibrio resultaron los puntos más altos de un equipo que generó situaciones antes y después del 1 a 0 de cabeza de Villavicencio. Con Canío enfocado, el partido se hubiese terminado mucho antes. Perugini clavó un derechazo en el palo y Andújar le tapó un mano a mano a Pérez Castro. Por eso tuvo que sufrir San Martín...
Estudiantes fue una sombra del equipo acostumbrado a protagonizar partidos y torneos en los últimos años. Con un 4-4-2 demasiado rígido, salió a esperar y no logró controlar la pelota. Menos generar situaciones: un error de los centrales dejó mano a mano a Lentini, la única del primer tiempo. Y en los últimos minutos intentó llevárselo por delante, con poco fútbol y mucho desorden, con Alayes como delantero hasta asustar con ese cabezazo al final.
San Martín lo dominó en el primer tiempo y más todavía en el segundo, con el ingreso de Patricio Pérez: le dio la pausa y la inteligencia necesaria para capitalizar la superioridad en el juego y manejar los contragolpes. Le queda pendiente solucionar el déficit en la definición a San Martín: si la de Alayes picaba adentro o si Estudiantes lo empataba en el barullo del final, se cancelaba la fiesta.



GIMNASIA LP 0 TIGRE 1

¡NIETO 'E TIGRE!
El Lobo ve al Matador y llora: perdió los cuatro partidos desde que el team de Cagna volvió a la A. Ayer lo volvió a hundir en descenso
Este Gimnasia que persigue el objetivo de mantenerse en la elite sabe que su camino será oscilante. En lo deportivo y en lo emocional. Por eso de llegar con la ilusión de subirse a la punta del Clausura, el hincha se fue preocupado y otra vez en descenso directo. Y ayer recibió una zancadilla no previsible, pero sí lógica. Deben ponerse en duda las teorías sobre las casualidades si un equipo te gana los últimos cuatro partidos, todos desde que el rival volvió a Primera, y si un sólo jugador te convierte más de la mitad de los goles (cuatro de siete) que te metieron en esos encuentros. Porque Tigre volvió a ganarle al Lobo. Y Martín Morel volvió a gritarle en la cara al Tripero. Sí: un nieto para dos abuelos.
El gol llegó por culpa de la única (y fatal) combinación de desajustes de Gimnasia, que hizo más que el rival para ganar pero se fue vacío: error de Agüero en la marca de Luna, Morel es derrumbado por Ormeño cuando se iba al gol, y el propio 10 del Matador le dio a lo Cristiano Ronaldo, aunque esa folha seca no atenuó la responsabilidad de Bangardino, el reemplazante de Sessa, a quien la pelota por poco le pega en la cara y ni así se dio cuenta de que le llegaba.
Gimnasia, empujado por la patriada de sus próceres y un pueblo que apuesta fuerte por bancarlos, se acomodó mejor en el segundo tiempo (después de un primero que, salvo por un par de cabezazos del Pampa Sosa, se contaminó con el fútbol putrefacto en ambos) a partir de la buena lectura que hizo Madelón para los cambios: el costado derecho de Tigre, con Jerez y Rosano, fue el que más trabajó y terminó cansado. Y por ahí, con Cuevas e Iriarte, volcó el juego dominante en posesión pero infértil en concreción: mientras el plan sea buscar con centros a Sosa o a Alonso (que está peor que el Pampa), dependerá de que los centrales rivales se equivoquen para generar peligro. Sucedió así en la etapa inicial (cuando Islas se hizo grande), pero en el complemento Paparatto y Fontanello se acomodaron y ya no hubo riesgos. Por eso la sensación de peligro del Lobo se limitó a los gritos de los hinchas pidiendo penal en cada roce en el área y en algún zapatazo de Ormeño, que el arquero visitante conjuró.
Enfrente, y ahí las rarezas del fútbol, los cambios de Cagna no funcionaban, hasta que se encendió Morel, cazó una pelota suelta y después terminó de darle forma a este ritual que tiene por costumbre Tigre desde su regreso a la A: amargar a Gimnasia...



ARSENAL 0 CENTRAL 5

LA VIDA ES  COLOR DE ROSA
Revolución Mostaza: Central fue contundente, le salieron todas, goleó en Sarandí y salió de la Promoción, al menos hasta esta tarde. Y eso que al DT le tiraron flores.
La camisa de Mostaza, y la nueva vida de Central, es color de rosa. Si ya había generado un impacto el debut de Merlo (3-1 a San Lorenzo), esta goleada de visitante provocó un cambio de ánimo determinante en la mitad de Rosario que sufría y se hundía y en este momento festeja y se ilusiona con mantener la remontada. El haber quedado fuera de la zona de Promoción, al menos hasta esta tarde, funcionó como una confirmación del color más amigable que domina la actualidad de Central.
Que los próximos rivales de Mostaza tomen nota: las flores no parecen ser eficaces para darle mala suerte. Se las tiraron en el banco antes de comenzar un partido en el que a Central le salieron todas. Los jugadores, rápido, entendieron el sello que el técnico intenta imprimirle a sus equipos: bien agrupado en defensa, con las dos líneas de cuatro juntitas y rápida salida en ataque al recuperar, casi de contra, con tres o cuatro toques y a lastimar en el área contraria. Esta última parte salió impecable: la contundencia de Caraglio en el primer tiempo y la llegada al gol de dos volantes en el segundo (Méndez y Moreno y Fabianesi) confirmaron la goleada cuando faltaba media hora de partido... y sobre el final redondeó Vizcarra. En el aspecto defensivo, en cambio, mostró algunas falencias llamativas en un team de Mostaza: en especial por el sector derecho, porque Lima quedaba pagando y Braghieri salía a destiempo. Carreras ganó por ese costado pero Arsenal le faltó puntería para aprovecharlo, en parte por fallas en el momento de definir y por la buena actuación de Broun, clave en el primer tiempo. El equipo de Garnero, en cuanto al estilo, resultó la contracara de Central: trató de buscar los espacios, tocó con paciencia, fue demasiado tibio a la hora de lastimar. Adelante, dependió demasiado de Leguizamón.
Fiel a su forma de ser, Merlo no festejó los goles: aprovechó para dar indicaciones a la defensa. Y únicamente se mostró molesto al pedirles a los laterales que salieran con pases largos por las bandas. Un equipo de Mostaza no convertía cinco goles desde el 17 de noviembre de 2005: River 5 - San Lorenzo 1. "Se dio así, metimos los goles y después lo pudimos definir de contra", aseguró, medido como siempre. "Hay que trabajar mucho, recién llevo cinco o seis prácticas", esquivó al ser consultado por el furioso arranque de su ciclo, ocho goles en dos partidos. Aunque no pronuncie la frase célebre, el paso a paso mantiene su vigencia. Pero, para Central, la vida ya tiene otro color.




GIMNASIA(J) 4 INDEPENDIENTE 1

CELESTE Y BLANCA
Independiente volvió a perder la memoria: de ganarle a Boca pasó a ser golpeado por un Lobo jujeño implacable. Aunque sigue en zona de descenso directo. Los de Avellaneda suman cuatro derrotas consecutivas como visitantes.
Independiente, por su historia, siempre está obligado a pelear el título. Gimnasia de Jujuy, en cambio, desde la humildad se dedica a luchar para zafar del descenso directo y/o Promoción. Pero si algún paracaidista vio el partido de ayer en la Tacita de Plata, no podría entender cómo el Rojo podría tener esas aspiraciones y cómo el Lobo está tan delicado con el promedio. El local parecía un Fórmula Uno veloz, ordenado, asfixiante, prolijo, profundo, ganador. El equipo de Santoro lucía como un Fitito con GNC que se empieza a destartalar cuando cruza la General Paz. Ya había sido pobre lo de Independiente en Tucumán (0-3) y triste la actuación al visitar al Lobo platense (0-2). Y lo de ayer, ¡un horror! No se entiende porqué difiere tanto el juego que despliega al recibir a Racing y a Boca, por ejemplo, de su rendimiento pasando los 60 kilómetros de la Capital Federal.
Hubo méritos del local que ayudaron para hundir al Rojo, porque rodeó al Rolfi, con Mateo como abanderado, y le cortó el circuito a Independiente. Anulado Montenegro, no había quién tomara la conducción, faltaba alguien a quién no le quemara la pelota. Ledesma fallaba hasta un pase de un metro, Mancuello no aparecía, Mareque no se proyectaba (cuando lo hizo, perdió), Moreira se preocupaba por tapar los errores de Ledesma. ¿Pusineri? Nada. Y así el Rojo no avanzaba y Sosa y Mazzola estaban más cerca de la mitad de la cancha que de Pezzutti. Encima, Ledesma colaboraba para que el Lobo se pusiera en ventaja con una macana infantil: el volante se desligó de una pelota que estaba en el aire, miró al rival, la bocha le pegó en la espalda y se la dejó servida a Cahais para que definiera. Guillermo Rodríguez también fue solidario con el rival: Ricky Gómez llegó a la línea del fondo, amagó con tocarla al punto del penal, el central se comió la avivada del 10, que se la terminó dando a Ferradas. ¿Cómo reaccionó Rodríguez? Levantando la mano, pidiendo offside cuando había sido un pase atrás. Estaba totalmente fuera de concepto. ¿Soluciones? Santoro las buscó haciendo dos cambios estando ya 0-2: volante (Gavilán) por volante (Ledesma) y enganche (Higuaín) por delantero (Sosa). Pero esa búsqueda no sirvió de nada, porque tuvo más la pelota, es verdad, pero Gimnasia siguió siendo el único dominador: Gómez y Busse estuvieron terribles; Ferradas y Arraya, incontenibles. La presión funcionó y dio frutos. Y la gente disfrutó con el "uy uy uy uy, están bailando con Gimnasia de Jujuy".
El Rojo salió a dar otro paseo por el Norte. Sufrió una ciclotimia futbolística. Y sí, fue a hacer turismo.




ARSENAL VS. CENTRAL

Arsenal recibirá a Rosario Central. Los locales, que vienen de perder la punta con River, buscarán volver a la cima en forma transitoria. Los rosarinos, necesitan sumar para mejorar el promedio.
Arsenal y Central comparten la necesidad de ganar hoy a las 21.15. El local necesita sumar los tres puntos para acompañar a Lanús en la punta. La visita busca escapar de la zona de promoción en la tabla de los promedios.
Arsenal intentará recuperarse de la derrota contra River por 3 a 1. Por las expulsiones de Aníbal Matellán y Sergio Sena, el entrenador Daniel Garnero dispuso los ingresos de Mariano Uglessich y Darío Espínola, respectivamente. En caso de ganar, el equipo de Sarandí llegará a la cima del torneo con 12 puntos.
En tanto, la llegada de Reinaldo Merlo y el triunfo por 3 a 1 ante San Lorenzo generaron una luz de esperanza en un Central necesitado de puntos para escapar del descenso. Si se lleva una victoria, superará a Racing y a Gimnasia La Plata para ubicarse, al menos por unas horas, fuera de la zona de riesgo. El director técnico repetirá el equipo y Ezequiel González irá al banco.

*LA PREVIA

GIMNASIA(J) Vs. INDEPENDIENTE

Independiente viene de vencer a Boca y buscará, ante el comprometido Lobo jujeño, afianzarse para pelear el campeonato. En el Lobo debuta Arzubialde como técnico
Los hinchas de Gimnasia sueñan con que a Independiente hoy a las 19 le vaya para el diablo en el partido casi crucial en su lucha por permanecer en Primera. Debutará Héctor Arzubialde como técnico tras la dolorosa salida de Omar Labruna. E Independiente llega encendido después de ganarle a Boca.
En el local habrá cirugía mayor porque Arzubialde hará cinco cambios. Miguel Santoro también moverá piezas. Retornará como lateral derecho Ricardo Moreira en lugar de Angel Puertas mientras Nicolás Mazzola debutará como titular con un corte de pelo trenzado que dará qué hablar y más si sacude las redes jujeñas. Federico Mancuello jugará pese a que arrastra una tendinitis.

*LA PREVIA